ESTADOS UNIDOS

El buen dato de inflación de julio moderó la preocupación del mercado. Sin embargo, ello parece aun no ser suficiente como para modificar la postura restrictiva de varios miembros de la Reserva Federal (FED).

Luego de varios meses de sorpresas alcistas, la inflación mensual de julio fue muy inferior a la esperada. En este sentido, la variación mensual del IPC en dicho período fue nula, en buena medida como resultado de una caída en la contribución de los componentes más volátiles, especialmente de energía. Ello, tras la caída en el precio del gas. Sin embargo, cabe notar también que el componente subyacente avanzó sólo un 0,3%, muy por debajo de lo esperado por el mercado (0,5%) e inferior al registro de los meses previos. Con ello, la tasa de inflación anual de la medida efectiva llegó a un 8,5%, luego de alcanzar el mes previo un máximo de cuatro décadas, mientras que la correspondiente a la medida subyacente llegó a un 5,9%, similar al dato del mes previo. Adicionalmente, destacamos una leve caída en las tendencias inflacionarias subyacentes.

Gráfico N° 3: Inflación Anual

Al buen dato de la inflación a nivel de los consumidores, se sumó la caída en la inflación a nivel productor (PPI) y el alza menor a la esperada en el PPI subyacente. Lo anterior, dando cuenta de una moderación de las presiones de costos. En tanto, las expectativas de los consumidores sobre la inflación disminuyeron drásticamente en la última encuesta de la FED de Nueva York, sugiriendo una mayor confianza de que la FED logrará revertir la escalada inflacionaria.

Gráfico N° 4: Inflación a Nivel Productor

Las cifras comentadas inyectaron una buena dosis de tranquilidad a los inversionistas, motivando importantes recuperaciones en los precios de los activos. Sin embargo, creemos que aún es pronto como para concluir que la inflación se encuentra en un punto de inflexión o esperar un cambio de tono por parte de los miembros de la FED. De hecho, el presidente de la FED de Chicago, Charles Evans, señaló tras el dato del IPC, que la FED continuará incrementando su tasa de interés en lo que resta de 2022 y durante el 2023 de forma de asegurar que la inflación vuelva al objetivo del 2,0%. Por su parte, Neel Kashkari, presidente de la FED de Minneapolis, indicó que la FED está aún muy lejos para declarar victoria, acotando respecto al dato de julio, que es el primer indicio de que tal vez la inflación esté comenzando a moverse en la dirección correcta. Sin embargo, concluyó que ello no modifica su visión respecto a la trayectoria de la TPM. Respecto a ello, Kashkari dijo que quiere aumentar la tasa de interés de referencia al 3,9% para fines de este año y al 4,4% para fines de 2023, convirtiéndolo en el miembro más agresivo de la FED. Finalmente, la gobernadora, Michelle Bowman, señaló que la FED debería seguir considerando grandes aumentos similares al aumento de 75pb aprobado el mes pasado hasta que la inflación disminuya significativamente.

A pesar de lo anterior, los mercados ahora consideran como el escenario más probable un alza de la tasa de 50pb en la reunión de septiembre, en vez de los 75pb inicialmente anticipados. 

ZONA EURO

A pesar de los severos obstáculos que enfrenta, la industria europea sorprendió favorablemente por segundo mes consecutivo.

El indicador de producción industrial registró en el mes de junio un crecimiento mensual de 0,7%, completando con ello tres meses consecutivos de crecimiento y sorprendiendo nuevamente al mercado. Con ello, el volumen de actividad del sector alcanzó su nivel más alto desde el 2017. A nivel de las principales agrupaciones destacamos el dinamismo en la producción de bienes de capital, mientras que, desde la óptica de los principales países, notamos el avance de Francia (1,3%), España (1,0%) y Alemania (0,6%). El marcado debilitamiento del euro ha redundado en una mayor competitividad del sector transable de la economía, más que revirtiendo, al menos por ahora, el impacto negativo del debilitamiento de la economía mundial.

Gráfico N° 5: Actividad Industrial

La crisis climática en Europa acentúa la crisis energética y pone además en riesgo a varios sectores económicos.  

El precio del gas referencial para Europa se incrementó durante la presente semana, situándose muy cerca del máximo histórico alcanzado a principios de marzo tras el inicio de la invasión de Rusia a Ucrania. Ello, luego de que la intensificación de la sequía en Europa amenazara con reducir severamente los envíos de productos energéticos, tales como carbón, combustible y otros productos básicos a través del río Rin. En este sentido, el río Rin, el más importante del noroeste de Europa para el transporte de bienes industriales, se estima se volvería virtualmente intransitable a partir del 12 de agosto debido a los bajos niveles de agua. La escasez de productos energéticos permite pensar en un invierno potencialmente difícil por delante.

Gráfico N° 6: Precio del Gas Referencial Europeo

(€/MWh)

La crisis se extiende más allá del sector energético. Información reciente da cuenta del hecho que más de 60% del territorio de la Unión Europea y Reino Unido están siendo afectados por una sequía extrema, acentuada por la ola de calor récord que golpeó a Europa durante este verano. A nivel sectorial, la agricultura es una de las actividades más afectadas por la sequía, lo que pone a este sector de la economía en una situación crítica. La falta de agua ha llevado a varios países de la UE a decretar medidas de racionamiento.

Gráfico N° 7: Magnitud de la Sequía en Europa

INGLATERRA

El Banco de Inglaterra (BoE) reconoce que el ajuste monetario para contener las presiones inflacionarias debilitará a la economía.

El economista jefe del BoE, Huw Pill, reconoció que el fuerte aumento en las tasas de interés decretado para detener la escalada de los precios provocará un debilitamiento del crecimiento económico, aunque argumento que ello es necesario para estabilizar a la economía en el largo plazo. Adicionalmente, señaló que el BoE está determinado a detener la espiral inflacionaria, advirtiendo de la necesidad de que el BoE refuerce su compromiso de mantener la inflación en el mediano y largo plazo en el 2,0%.

La severa sequía que afecta al país continuará presionando al alza las cuentas de la energía y los alimentos.

La escalada inflacionaria y expectativas de alzas adicionales en los próximos meses, colisionará con la crisis energética que probablemente se intensificará en invierno (boreal). En este sentido, los precios del gas al por mayor en Reino Unido se han multiplicado por tres en el último año y por cuatro respecto al promedio estacional de los cinco años anteriores. Ello sugiere que las facturas por energía en los hogares continuarán aumentando. Ello podría acentuar la presión sobre el BoE, más aún en un escenario de alta incertidumbre respecto a la trayectoria de la política fiscal. Ello, a la espera de definiciones del nuevo primer ministro sobre posibles medidas de apoyo. Adicionalmente, trascendió que el gobierno estaría evaluando la posibilidad de recortes en el suministro energético en el peor de los casos en enero.