ESTADOS UNIDOS

El desempeño del comercio y la industria sorprendió al alza, acentuando los temores de una política monetaria más restrictiva.

El indicador de ventas del comercio minorista registró en el mes de septiembre un crecimiento mensual de 0,7%, resultado que más que duplicó el dato esperado por el mercado. En tanto, la medida que excluye vehículos registró un alza de 0,6% (m/m) en el período, también mejor a la esperada, mientras que la denominada de “control”, medida que excluye vehículos, gasto en gasolina y materiales de construcción, aumentó un 0,6%. Los datos comentados sugieren que el dinamismo del consumo privado se extendió durante el tercer trimestre, confirmando la visión de que la economía está soportando estoicamente el agresivo ajuste monetario. En todo caso, cabe notar que las cifras comentadas están expresadas en términos nominales, lo que implica que ajustadas por inflación el repunte resultante es más moderado. Hacia delante, seguimos pensando en una moderación más pronunciada del consumo privado, en un contexto de debilitamiento del mercado laboral, condiciones crediticias restrictivas, alta incertidumbre y el inicio de los pagos de los créditos estudiantiles.

Gráfico N° 3: Ventas del Comercio Minorista

(Enero 2008=100)

Por su parte, la producción industrial registró un alza de 0,3% en septiembre, resultado mejor al esperado e impulsado por un alza de magnitud similar en la actividad manufacturera, su principal componente. Dicho avance se dio a pesar del impacto de la huelga en la industria automotriz, nueva evidencia de que la economía finalizó con fuerza el tercer trimestre. A nivel de sus principales componentes, destacó el dinamismo en la producción de bienes durables.

Gráfico N° 4: Producción Manufacturera

Sin embargo, el fuerte aumento en las tasas de interés está impactando negativamente al sector inmobiliario.

En septiembre, la edificación iniciada de viviendas registró un crecimiento mensual de 7,0%, resultado que fue algo mejor al esperado. Sin embargo, dicho avance vino luego de una caída de más de un 12,0% en el mes previo. De hecho, la edificación promedio del bimestre agosto-septiembre fue la más baja desde mediados de 2020, período que coincidió con el violento impacto de la crisis sanitaria. Además, el alza de septiembre fue consecuencia de un repunte en el componente multifamiliar, que incluye edificios de departamentos y condominios, y que es el más volátil. Por su parte, los indicadores líderes del sector anticipan un debilitamiento en la última parte de 2023. De esta forma, los permisos de construcción, variable proxy de actividad futura sectorial se contrajo en el mismo período un 4,4% (m/m), mientras que el indicador de confianza de los constructores de viviendas (NAHB) volvió a deteriorarse en octubre, alcanzando los 40 pts, por debajo del umbral de las 50 unidades que define el límite entre expansión y contracción. Los principales componentes de dichas encuestas muestran caídas, destacando el deterioro en las expectativas de ventas.

Gráfico N° 5: Confianza Constructores de Viviendas – NAHB

Por su parte, el flujo de ventas de viviendas usadas registró en el mes de septiembre una contracción mensual de 2,0%, llegando a un ritmo anualizado de transacciones de 3,96 millones de unidades, su nivel más bajo desde fines de 2010. A nuestro juicio, ello da cuenta del impacto asociado a tasas de interés más altas y a la escasez de viviendas disponibles para la venta. De hecho, a pesar de la caída en las ventas, la relación de meses para agotar stock llegó a sólo 3,4 meses, cifra que, en una situación normal, sería consistente con un alto dinamismo en el mercado. De hecho, reflejo de los bajos niveles de inventarios, la mediana del precio de las unidades transadas en el período aumentó un 2,8% (a/a). Ello, se suma a las cifras comentadas previamente y sugiere un riesgo elevado de recaída del sector debido al aumento en las tasas de interés y precios de las viviendas que se mantienen altos. La combinación anterior ha continuado deteriorando los indicadores de accesibilidad.

Gráfico N° 6: Mercado de Viviendas Usadas

La tasa de interés de créditos hipotecarios alcanzó su nivel más alto en casi 25 años.

El incremento de las tasas base ha continuado presionando al alza a las tasas de interés de los créditos hipotecarios. De esta forma, la tasa fija promedio a 30 años volvió a aumentar en la semana, llegando a un 8,0%, marcando con ello la sexta semana consecutiva de incrementos, impulsando al costo de endeudamiento a su nivel más alto desde el 2000. El aumento en las tasas hipotecarias y precios elevados de las viviendas han continuado deteriorando los indicadores de accesibilidad, fenómeno que continuará impactando la demanda por viviendas.

El indicador líder del Conference Board (ILCB) anticipa un debilitamiento de la economía.

En septiembre, el ILCB registró una caída mensual de 0,7%, cifra que fue menor a la esperada. Además, con dicho resultado completó caídas en 17 de los últimos 18 meses. En el margen, dicho indicador estuvo nuevamente impactado negativamente por el deterioro en las nuevas órdenes, la caída en las expectativas de los consumidores respecto a las condiciones de negocios, las altas tasas de interés y condiciones crediticias más restrictivas. Con el dato puntual de septiembre, la velocidad de crecimiento del ILCB, medida a partir de la variación semestral anualizada, llego a un -6,6%. Ello sugiere que hay un riesgo alto de una posible recesión durante el próximo año.

Gráfico N° 7: Indicador Líder Conference Board (ILCB)

(Crecimiento semestral anualizado)

A pesar de lo anterior, la FED anticipa entre un crecimiento moderado o una leve desaceleración.

De acuerdo con el denominado “Libro Beige” de la FED, el organismo señaló que las perspectivas para la economía se encuentran entre estables y una leve moderación en su expansión. Además, los distintos contactos de la FED notaron que las tensiones en el mercado laboral han continuado moderándose. En materia de precios, la FED indicó que las empresas esperan alzas adicionales, aunque a un ritmo más lento que el registrado en los trimestres previos. Las firmas notaron la complejidad de traspasar el alza de costos a precios finales, notando que los consumidores se habían vuelto más sensibles a los precios.

Powell mantiene latente la posibilidad de una nueva alza en la tasa de interés de fondos federales.

Jerome Powell, presidente de la FED, indicó que la fortaleza de la economía y el sorprendente dinamismo del mercado laboral podrían justificar nuevas alzas de las tasas de interés. Sin embargo, la autoridad notó que, dadas las incertidumbres y los riesgos, el comité está procediendo con cautela, acotando que se tomarán las decisiones sobre el alcance del endurecimiento adicional de las políticas y durante cuánto tiempo la política seguirá siendo restrictiva en función de las cifras que se vayan conociendo. Esto último fue interpretado por el mercado como una señal de una posible mantención de la TPM en la próxima reunión. De hecho, tras los comentarios de Powell, las tasas experimentaron moderadas caídas. Ello coincidió con mensajes mixtos de varios miembros de la FED. De esta forma, el presidente de la FED de Nueva York, John Williams, indicó que las tasas deberían mantenerse en niveles restrictivos para asegurar la convergencia de la inflación a la meta del 2,0%, mientras que el presidente de la FED de Filadelfia, Patrick Harker, indicó que la FED no debería añadir más presión a la economía elevando la tasa de interés.

Las tensiones comerciales EE.UU- China se profundizan.

El Departamento de Comercio de EE.UU. decidió actualizar y extender sus controles a las exportaciones, de forma tal de impedir que China adquiera chips de última generación, así como los equipos necesarios para fabricarlos. Las autoridades señalaron que la intención de las medidas es proteger tecnologías que tienen claras implicancias para la seguridad nacional. Frente a ello, autoridades chinas indicaron que si EE.UU. implementa más restricciones de inversión y controles de exportación en la industria de semiconductores, China responderá de la misma manera. Ello, deja en evidencia la intensificación de las tensiones entre EE.UU. y China.

ZONA EURO

Inesperado repunte de la confianza empresarial en Alemania.

El indicador de confianza empresarial de Alemania elaborado por el instituto ZEW experimentó en su registro de octubre un nivel de -1,1pts, resultado que significó un alza de más de 10pts respecto al dato del mes previo, dando cuenta de un repunte en las expectativas de los expertos financieros a quienes va dirigida la encuesta. La moderación del pesimismo refleja la desaceleración de la inflación y el hecho que más de tres cuartas partes de los encuestados anticipan tasas de interés estables a corto plazo en la eurozona. Sin embargo, al menos por ahora, si bien varios identificaron como factor de riesgo el conflicto en Medio Oriente, la mayoría notó un impacto limitado.

Gráfico N° 8: Confianza Empresarial Alemania – ZEW

Las presiones inflacionarias han continuado moderándose.

El índice de precios a nivel productor se contrajo en agosto un -11,5% en relación con similar mes de 2022, caída más intensa al -7,6% del mes previo. Si bien en buena medida ello fue consecuencia de una contracción de 30,6% en el precio de la energía, se aprecian también caídas en otros componentes. Además, durante septiembre, la inflación a nivel de los consumidores continuó desacelerándose y a un ritmo mayor al esperado por el mercado. Ello, en un contexto de demanda deprimida, permite pensar que es altamente probable que el Banco Central Europeo (BCE) no decrete nuevas alzas en sus tasas de interés de referencia.

Gráfico N° 9: Inflación Anual