Resumen semanal

  • TEMA DE LA SEMANA

    • Las señales de desescalamiento en Medio Oriente —incluyendo la reapertura de Ormuz y avances en negociaciones— han reducido de forma relevante el riesgo geopolítico, disminuyendo la probabilidad de un shock energético persistente y reforzando nuestro escenario base de un shock transitorio con impactos acotados. Esto se ha traducido en caída del precio del petróleo, reducción de primas por riesgo, bajas en tasas y debilitamiento del dólar, junto con un repunte en acciones. Hacia adelante, el foco debiera rotar desde la geopolítica hacia fundamentos, los que se mantienen sólidos, sosteniendo perspectivas favorables para los mercados bursátiles y condiciones financieras más holgadas.• El principal riesgo para este escenario radica en una eventual reversión del proceso de desescalamiento, que reactive presiones sobre el mercado energético. No obstante, en el margen, la probabilidad de este escenario ha disminuido de forma relevante.
  • GLOBAL

    • El FMI recortó levemente su proyección de crecimiento global para 2026 (a 3,1%), incorporando el shock energético. Sin embargo, mantiene una expansión cercana a su promedio histórico, bajo el supuesto de un shock acotado y transitorio, lo que refuerza la lectura de impacto global limitado y no disruptivo.• Con todo, es importante notar que parte del shock energético ya se ha transmitido a precios, por lo que la normalización inflacionaria podría ser más gradual de lo que sugiere la reciente caída en el petróleo.
  • ESTADOS UNIDOS

    • Las cifras de inflación del índice de precios a nivel productor sorprendieron favorablemente, con presiones acotadas en el componente subyacente, lo que refuerza la visión de un shock transitorio y abre espacio para recortes de tasas.• En actividad, se observan señales mixtas: debilidad en industria e inmobiliario, pero un mercado laboral resiliente, consistente con una desaceleración acotada más que un deterioro cíclico profundo.
  • ZONA EURO

    • La inflación mostró un leve aumento, pero permanece contenida, mientras que la caída reciente en energía reduce riesgos inflacionarios hacia adelante. En este contexto, el BCE tendría menor urgencia de ajuste, favoreciendo una postura de pausa y dependiente de datos, coherente con un escenario de shock transitorio.
  • CHINA

    • China sorprendió con un sólido crecimiento en el primer trimestre (5,0%), pero las cifras más recientes muestran una pérdida de dinamismo en el margen, con debilidad en consumo, inversión e industria. Hacia adelante, persisten desafíos estructurales —especialmente en demanda interna e inmobiliario— que apuntan a una desaceleración gradual.
  • CHILE

    • El desescalamiento externo refuerza un escenario de impacto acotado y transitorio, con efectos favorables en tipo de cambio, tasas y condiciones financieras. En actividad, los eventos recientes contribuirán a corregir el sesgo del mercado, que ha tendido a sobredimensionar el impacto negativo del conflicto sobre la economía local y, al mismo tiempo, a subestimar el impulso proveniente de un elevado precio del cobre, mejorando las perspectivas de crecimiento. Esto se complementa con una visión positiva para el IPSA.• El Plan de Reconstrucción Nacional apunta a una reactivación liderada por la inversión privada, mediante incentivos tributarios, mayor certeza regulatoria y agilización de permisos. Mientras el impulso de corto plazo proviene de reconstrucción y vivienda, el principal efecto es de mediano plazo vía mayor crecimiento potencial. Su impacto dependerá críticamente de la implementación, con riesgos concentrados en el frente fiscal y político, especialmente por la rebaja del impuesto corporativo.