Pausa monetaria con un sesgo más restrictivo
La FED mantuvo por unanimidad la tasa de política en el rango de 3,50%-3,75%, destacando que la actividad continúa expandiéndose a un ritmo sólido, el mercado laboral permanece estable y la inversión y la productividad muestran fortaleza. Sin embargo, el comunicado reforzó el foco en la inflación, señalando que continúa por encima de la meta y que el Comité está comprometido con restablecer la estabilidad de precios.
Proyecciones reflejan mayor inflación y menor crecimiento
Las nuevas proyecciones incorporaron un escenario más exigente: la estimación de inflación para 2026 aumentó desde 2,7% hasta 3,6%, mientras la inflación subyacente subió desde 2,7% hasta 3,3%. Al mismo tiempo, la proyección de crecimiento fue revisada a la baja, desde 2,4% hasta 2,2%. En materia de tasas, la mitad de los miembros anticipa al menos un aumento de 25 pb durante el año, aunque el presidente Kevin Warsh relativizó el grado de convicción detrás de estas estimaciones.

Mercados incorporan mayor probabilidad de alza
La reacción inicial fue claramente restrictiva: subieron las tasas cortas, el dólar se fortaleció y las acciones retrocedieron. El rendimiento del Treasury a dos años alcanzó niveles no observados en más de un año, mientras el mercado llegó a incorporar casi completamente un aumento de tasas hacia octubre. En contraste, las tasas largas retrocedieron posteriormente, reflejando una mayor confianza en que la FED logrará contener la inflación en el mediano plazo.
Nuestra visión: pausa prolongada pese al tono restrictivo
A pesar de la retórica restrictiva, mantenemos inalterada nuestra expectativa de una tasa estable hasta fines de 2026 o comienzos de 2027. La reciente caída del petróleo debería reducir las presiones inflacionarias durante los próximos meses, la tasa de política permanece por encima del nivel neutral estimado por la propia FED y todavía no existen señales claras de un traspaso generalizado del shock energético hacia la inflación subyacente. Por ello, estimamos que la FED privilegiará una pausa prolongada antes que iniciar un nuevo ciclo de alzas.