CHINA
A pesar de alguna sorpresa positiva, se extiende la debilidad en los indicadores del comercio exterior.
El valor de las exportaciones se contrajo a un ritmo anual de 6,2% durante septiembre, caída que fue menor a la esperada y a la registrada en el mes previo. Sin embargo, se completaron cinco meses consecutivos de contracción, mientras sus perspectivas siguen siendo débiles. Ello, como consecuencia de una moderación en la demanda de las principales economías, los Impactos rezagados de las restricciones implementadas durante el período álgido de las tensiones comerciales y decisiones estratégicas de acercar sus canales de distribución. Por otra parte, las importaciones completaron en septiembre el doceavo mes consecutivo de contracción, dando cuenta del debilitamiento en la demanda interna.
Gráfico N° 6: Indicadores del Comercio Exterior

En tanto, persiste el riesgo de deflación.
Las cifras en materia de precios no dejan dudas de que China está enfrentando una seria amenaza de deflación. De esta forma, la variación anual del IPC fue nula en septiembre, la medida subyacente aumentó sólo un 0,8%, mientras que el índice de precios a nivel productor cayó un 2,5%, completando doce meses consecutivos de caída. Estos resultados acentuaron la preocupación por el mercado respecto al estado de la economía, por cuanto ello podría estar reflejando la ausencia de presiones de demanda. El principal riesgo de la caída en precios es que ello se traduzca en expectativas de deflación, lo que afectaría las decisiones de los consumidores. Adicionalmente, estos procesos están relacionados con caídas en los ingresos corporativos y menores márgenes. Además, la caída en los precios incrementa las tasas de interés reales.
Gráfico N° 7: Inflación Anual

En este contexto, las autoridades estarían evaluando nuevas medidas de estímulo.
Trascendió a mediados de la semana que las autoridades chinas estarían considerando emitir al menos RMB$1 trillón de deuda soberana adicional en lo que resta de 2023, equivalente al 0,8% del PIB, monto que estaría destinado a incrementar el gasto en infraestructura. Ello, de materializarse, incrementaría el déficit fiscal del gobierno central, superando el 3,0% fijado en marzo pasado. Por su parte, a fines de la semana se publicó un reporte que señalaba que las autoridades chinas estarían buscando incrementar el límite de endeudamiento de los gobiernos locales. En todo caso, si bien aun no hay claridad de si estos anuncios están traslapados, lo cierto es que la emisión adicional de deuda requiere la aprobación del Comité Permanente del Congreso Nacional del Pueblo (NPC) que se reunirá a fines de octubre. En dicha instancia se revisaría el proyecto para asignar cuotas adicionales de deuda de los gobiernos locales, aunque ello adelantando las cuotas de 2024. De aprobarse dicha medida, ello podría impulsar el gasto público hacia fines de este año o principios de 2024.
Las autoridades propusieron la creación de un fondo de estabilización para el mercado accionario.
Varios informes en la semana señalaron que las autoridades estarían también considerando la creación de un fondo de estabilización del mercado accionario buscando recobrar la confianza de los agentes. Además, trascendió que luego de dos rondas de consultas con participantes de la industria, los reguladores presentaron recientemente un plan preliminar a los máximos dirigentes. Si bien los detalles de dicho plan aun no se conocen, se especuló que el programa podría tener la capacidad de levantar recursos por al menos RMB$ 1 trillón.
Lo anterior coincidió con la decisión de los fondos soberanos chinos de comprar acciones de los principales bancos, lo que da cuenta de los esfuerzos de las autoridades para estabilizar el mercado accionario y contener la salida de capitales. Paralelamente, el regulador prohibió a las corredoras abrir cuentas offshore para inversionistas nacionales.