ESTADOS UNIDOS
El desempeño de la industria y el comercio minorista fue mejor al esperado, reforzando las proyecciones de un leve repunte de la economía en el trimestre en curso.
El indicador de producción industrial registró en julio un crecimiento de 0,6% en relación con el mes previo, resultado que fue el doble del avance esperado por el mercado. A nivel de sus componentes, la actividad del sector utilities se contrajo un 0,8%, minería aumento un 0,7%, impulsada en buena medida por extracción de gas y petróleo (3,3%), mientras que la actividad manufacturera aumentó un 0,7%. Con ello, esta última agrupación se expandió por primera vez en tres meses, sostenido por un mayor dinamismo en la producción de vehículos, mientras el resto de las agrupaciones dio cuenta de resultados mixtos.
Gráfico N° 3: Producción Manufacturera

Por su parte, las perspectivas de corto plazo son inciertas, considerando las señales divergentes de las dos principales encuestas de actividad a escala regional correspondientes a mayo, por cuanto se apreció una significativa caída en el Empire State y un sorpresivo avance en la encuesta Philly FED. Adicionalmente, el sector corre el riesgo de perder impulso a medida que se acumulan existencia y la demanda interna se debilita. En línea con ello, las encuestas recientes dan cuenta de una caída en las órdenes recibidas por las firmas manufactureras, mientras que la demanda externa por productos americanos parece debilitarse debido al fortalecimiento del dólar.
Gráfico N° 4: Encuestas Actividad Manufacturera

Por su parte, el balance de las cifras del comercio fue mejor al esperado. Así, si bien el indicador más amplio de las ventas del comercio minorista se estancó en julio, con un desempeño más débil al anticipado, la medida subyacente dio cuenta de un alza inesperada. Así, el índice que excluye vehículos y partes registró un alza mensual de 0,4%, muy por encima de la leve contracción esperada, mientras que la medida de control, que además excluye gasolina y materiales de construcción, aumentó un 0,8%. En todo caso, si bien el reporte de ventas fue mejor al esperado, cabe notar que las cifras mencionadas no están deflactadas por inflación, lo que implica que en términos de volumen el desempeño del comercio fue más débil. Hacia delante, es razonable pensar en un debilitamiento del consumo privado considerando el virtual estancamiento del ingreso disponible real, condiciones crediticias más restrictivas, tasas de interés más elevadas y un mayor pesimismo de los consumidores.
Gráfico N° 5: Ventas del Comercio Minorista

En contraste, el sector inmobiliario se deteriora a una velocidad alarmante.
El indicador de edificación iniciada de viviendas registró en julio una contracción mensual de 9,6%, alcanzando con ello un ritmo anualizado de 1,45 millones de unidades. Con ello, alcanzó se alcanzó el nivel más bajo de actividad desde principios de 2021. A nivel de sus componentes, destacó la caída en el segmento de casas unifamiliares. En tanto, los permisos de construcción, variable proxy de la actividad futura experimentó en julio una caída de 1,3%, completando con ello caídas importantes en 3 de los últimos 4 meses. En la misma línea, el indicador de confianza de los constructores de viviendas (NAHB) experimentó una violenta caída en su registro de agosto, perdiendo 16pts en el período y alcanzando los 49pts, su nivel más bajo desde principios de 2020.
Gráfico N° 6: Indicadores S. Inmobiliario

Por su parte, el flujo de ventas de viviendas usadas se contrajo en julio un 5,9% respecto al mes previo, alcanzando un ritmo anualizado de transacciones de 4,81 millones de viviendas, su nivel más bajo desde mediados de 2020, período que coincidió con la etapa más álgida de la crisis sanitaria. Por su parte, el stock de viviendas disponibles para la venta experimentó un ligero aumento, lo cual, unido al ritmo de ventas de julio, gatilló un alza en la relación de meses para agotar stocks hasta 3,3 meses. A pesar de dicha alza, la relación de meses para agotar stocks se mantiene muy por debajo del promedio de los últimos años, sugiriendo que el mercado se mantiene ajustado. En línea con ello, la mediana de los precios de las transacciones realizadas registró un alza anual de 10,8% en julio. La caída en las ventas revela el impacto del aumento en las tasas de interés y los mayores precios de las viviendas sobre los índices de accesibilidad, a lo que se suma el reciente desplome en la confianza de los consumidores.
Gráfico N° 7: Mercado de Viviendas Usadas

El mercado percibió como “dovish” el mensaje de la Reserva Federal (FED) contenido en la minuta de la última reunión de política monetaria.
En la minuta correspondiente a la reunión de política monetaria del 26-27 de julio, en la cual la FED decretó un alza de 75pb en la tasa de política monetaria, los miembros de dicho organismo coincidieron en la eventual necesidad de reducir el ritmo de alzas en la tasa de política monetaria, aunque notaron también la necesidad de evaluar el impacto del endurecimiento monetario sobre la contención de las presiones inflacionarias. Por su parte, el documentó indicó que muchos participantes comentaron que, dado el constante cambio del entorno económico y la existencia de retrasos prolongados y variables en el efecto de la política monetaria sobre la economía, existe el riesgo de que el Comité pueda endurecer su postura monetaria en más de lo necesario para restaurar la estabilidad de precios. Sin perjuicio de ello, los participantes indicaron que para que la FED reduzca sus aumentos de tasas, las cifras de inflación que se publicarán antes de la próxima reunión deberán confirmar que el ritmo de alza de los precios se está moderando. En conclusión, si bien la minuta continúa enfatizando la necesidad de contener la inflación, notamos una incipiente preocupación de la FED de un endurecimiento mayor al necesario.
En este contexto, los comentarios de miembros de la FED emitidos en los últimos días mostraron señales divergentes. Así, el presidente de la FED de St. Louis, James Bullard, instó a otra alza de 75pb en septiembre, mientras que Esther George de la FED de Kansas adoptó un tono más cauteloso. George notó que la FED ha hecho hasta ahora mucho y que hay ser conscientes de que las decisiones de política monetaria operan con rezago, por lo que es fundamental un monitoreo cuidadoso de cómo está operando la política monetaria. En tanto, Mary Daly, de la FED de San Francisco, señaló que es difícil esperar recortes antes de fin de 2023.
ZONA EURO
La economía se expandió en el segundo trimestre a un ritmo algo menor al inicialmente estimado. A pesar de ello, la cifra es sorpresiva considerando los múltiples shocks que enfrenta la región.
La segunda publicación de cuentas nacionales correspondiente a los tres meses terminados en junio reveló que la economía de la ZE cerró el período con un crecimiento trimestral anualizado de 2,4% (3,9% a/a), cuatro décimas menos que la cifra contenida en la publicación preliminar. En todo caso, dicho desempeño no deja de ser sorprendente considerando los múltiples shocks que están afectando a la economía. Cifras parciales sugieren que el desempeño del segundo trimestre reflejó los impactos expansivos resultantes de la apertura de la economía, especialmente del dinamismo en las firmas proveedoras de servicios (comercio, turismo, recreación y hotelería y otros), lo cual más que compensó las presiones bajistas que provinieron principalmente de la incertidumbre por la guerra en Ucrania y la aceleración de la inflación. A nivel de los principales países integrantes de la ZE, destacamos el dinamismo de España (4,4%) e Italia (4,0%) y el crecimiento algo más moderado en Francia (2,0%). En contraste, Alemania se estancó en el período. Sin perjuicio de lo anterior, los desafíos que enfrenta en el corto plazo la economía europea son significativos, incluyendo la intensificación de la crisis energética.
Gráfico N° 8: Actividad Económica – PIB

El precio del gas alcanzó un máximo histórico y se profundiza la crisis energética.
El precio del gas referencial para Europa se cotizó muy cerca de los €250 por MWh, marcando con ello un máximo histórico. El mencionado precio es aproximadamente 11 veces más alto de lo que suele ser para esta época del año. El elevado costo energético ha gatillado, entre otras cosas, que Europa ha perdido la mitad de su capacidad de fundición de zinc y aluminio. La acentuación de la crisis energética fue consecuencia de una reducción en el suministro y un alza en la demanda por generación de energía en medio de persistentes olas de calor en gran parte de Europa. Respecto a esto último, la sequía histórica continúa amenazando los envíos de productos energéticos a lo largo del río Rin. Sin perjuicio de ello, se espera que los niveles de agua en el río Rin aumenten temporalmente en los próximos días debido a las lluvias, lo que podría dar un respiro a la crisis que ha restringido el tránsito de barcazas por el agua. Sin embargo, el río todavía es históricamente bajo. En tanto, Gazprom volvió a reducir los envíos de gas a través del gasoducto Nord Stream 1, citando problemas con las turbinas. Frente a ello, la autoridad regulatoria en Alemania recomendó reducir el uso de gas natural en un 20% para protegerse contra más recortes de suministro por parte de Rusia.
Gráfico N° 9: Precio del Gas Referencial Europa

En este contexto, la confianza empresarial en Alemania volvió a deteriorarse en agosto.
El indicador de confianza empresarial en Alemania elaborado por el instituto ZEW perdió 1,5pts en agosto, llegando a -55,3pts, cifra que alcanzó su nivel más bajo desde la crisis financiera global de 2008 y fue inferior a los registros observados en el peor momento de la crisis sanitaria. Los expertos financieros, a quienes va dirigida la encuesta, manifestaron su preocupación por el débil desempeño de la economía, la alta inflación y la acentuación de la crisis energética. Ello confirma la visión de que la economía se encuentra al borde de un nuevo proceso recesivo.
Gráfico N° 10: Confianza Empresarial Alemania – ZEW

INGLATERRA
La inflación alcanzó su mayor registro en cerca de 4 décadas.
La variación anual del IPC llegó a un 10,1% en julio, cifra por sobre la esperada y muy por encima del 9,4% del mes previo. La principal contribución sobre dicha aceleración provino de la mayor contribución del componente de alimentos, que se sumó a la reciente escalada en el precio de la energía. Sin perjuicio de ello, se aprecia también una escalada en la medida de inflación subyacente, cuya variación anual llegó a un 6,2%, por encima de lo esperado y el dato del mes previo. Frente a ello, el mercado espera que el Banco de Inglaterra (BoE) intensifique su ajuste monetario, llevando a la tasa de política monetaria a un 3,75% en marzo de 2023.
Gráfico N° 11: Inflación Anual

JAPÓN
La economía se expandió en el segundo trimestre, aunque algo por debajo de lo esperado.
La primera publicación de cuentas nacionales reveló que la actividad económica registró en los tres meses terminados en junio un crecimiento trimestral anualizado de 2,2%, tres décimas por debajo de lo esperado por el mercado. Con ello, el volumen de actividad recuperó finalmente los niveles previos al inicio de la crisis sanitaria. El buen desempeño de la economía dio cuenta de la finalización a fines de marzo de las restricciones implementadas para contener la propagación del virus, lo cual dio paso a un importante repunte en el gasto de los consumidores, especialmente en aquellos segmentos más golpeados por las medidas de control sanitario. Al avance del consumo se sumó la contribución de la inversión no residencial. Adicionalmente, el Banco Central de Japón (BoJ) mantuvo inalterada su postura fuertemente expansiva, mientras que el gobierno continuó brindando apoyo a los hogares afectados por la pandemia y la inflación.
Gráfico N° 12: Actividad Económica – PIB

En lo inmediato, es probable que el crecimiento de la economía se modere durante el trimestre en curso, en un contexto en que la alta inflación está mermando la capacidad de compra de los hogares, los nuevos casos de Covid.19 están aumentando y el crecimiento global se está debilitando.