ECONOMÍA GLOBAL Nº 802

El repentino ataque de Hamás a Israel acentuó la incertidumbre. 

Una serie de grupos de combatientes de Hamás, organización calificada como terrorista por varios países, ingresó a Israel a través de diversos puntos de la frontera que se creían resguardados. El ataque provocó la muerte de centenares de personas, mientras Israel respondió con un masivo bombardeo contra Gaza, ordenando, además, el asedio completo de la zona. A menos de una semana del conflicto, la cifra de fallecidos en Gaza e Israel se estima bordea los 3.000.

La crisis mantiene a los inversionistas con una alta dosis de incertidumbre respecto a su impacto sobre la economía mundial y los mercados financieros globales. La disputa provocó un aumento inmediato en el precio del petróleo debido a preocupaciones sobre el suministro, mientras se apreciaron desplomes en los mercados de Medio Oriente. En todo caso, si bien por ahora el impacto directo sobre los principales mercados desarrollados está siendo limitado, existe el riesgo de que una mayor escalada pueda desencadenar en una turbulencia más intensa. De hecho, el riesgo es real y la probabilidad de su materialización creciente. Existe la preocupación de que las milicias en el Líbano y Siria que apoyan a Hamás se unan a los combates. Además, la crisis podría llevar a Israel a un conflicto directo con Irán, lo cual podría endurecer las sanciones de EE.UU. en contra de Teherán, acentuando la incertidumbre y gatillando una violenta escalada en el precio del petróleo. En este escenario, la economía mundial incluso podría entrar a un nuevo ciclo recesivo.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó su proyección de crecimiento mundial para el próximo año. Además, reconoció que los riesgos siguen siendo bajistas.

El organismo estimó que luego de un crecimiento de 3,5% el 2022, la economía mundial se expandirá un 3,0% durante el presente ejercicio, cifra similar a su estimación previa. Sin embargo, revisó a la baja en una décima su proyección para el 2024 a un 2,9%. El Fondo señaló que están apareciendo importantes divergencias entre las economías, notando una desaceleración más pronunciada en las economías avanzadas que en las de mercados emergentes y en desarrollo. En todo caso, destacó que el desempeño de EE.UU. sorprendió al alza, mientras que la economía de la Zona Euro se debilitó con más fuerza. Respecto a las economías emergentes, el Fondo señaló que éstas demostraron una mayor resiliencia, con la excepción de China, economía que enfrenta crecientes obstáculos por la crisis en el sector inmobiliario y el debilitamiento de la confianza.

Gráfico N° 1: Crecimiento Mundial – FMI

El FMI señaló que el balance de riesgos sigue inclinado a la baja, destacando, entre ellos, una profundización de la crisis inmobiliaria en China, una mayor volatilidad en el precio de las materias primas, la reactivación de presiones inflacionarias y el deterioro de la situación fiscal en varios países.