Los cuellos de botella en las cadenas de distribución a nivel global se han normalizado.
Según el indicador de presiones en las cadenas logísticas de la Reserva Federal (FED) de Nueva York, la situación está retornando a la normalidad. En este sentido, la lectura de febrero de dicho indicador alcanzó un nivel ligeramente negativo, alcanzando así su registro más bajo desde agosto de 2019. Ello, a su vez, fue consecuencia de mejoras significativas en la congestión de envíos, la menor escasez de piezas y una demanda por partes más débil, a lo que sumó la sustancial mejoría en los tiempos de entrega en Europa. Dicha mejora permite pensar que las presiones inflacionarias resultantes de las disrupciones en las cadenas de distribución están comenzando a ceder.
Gráfico N° 1: Índice de Presión de Cadenas Logísticas
