ECONOMÍA CHILENA: Impacto inflacionario del ajuste en combustibles.

Ajustes al MEPCO y shock inicial de precios

Las recientes modificaciones al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) marcan un cambio relevante en la forma en que se transmiten los precios internacionales al mercado local. En términos generales, el ajuste implica una menor capacidad de suavización, acelerando la convergencia de los precios internos hacia sus fundamentos externos.

Desde una perspectiva económica, este conjunto de medidas configura un shock inflacionario mixto, donde las presiones alcistas provenientes de gasolina y diésel dominan ampliamente el efecto compensatorio —acotado y transitorio— de la parafina.

Impacto inflacionario: Enfoque ponderadores

Para dimensionar el impacto inflacionario de este shock, se realiza un ejercicio basado en ponderaciones del IPC y elasticidades de traspaso, distinguiendo entre efectos directos e indirectos.

Las ponderaciones relevantes dentro del IPC son las siguientes:

  • Efecto Directo

El impacto directo corresponde al impacto derivado del peso de cada componente en la canasta. Bajo los supuestos de variación de precios descritos, el efecto estimado es el siguiente:

El resultado agregado es un aumento directo de aproximadamente 1,26 pp del IPC, dominado por la gasolina, con una contribución secundaria pero relevante del diésel. La caída en la parafina compensa solo marginalmente este efecto.

  • Efecto Indirecto

Más allá del efecto directo, los combustibles afectan los precios a través de canales de costos, particularmente en transporte, logística y producción de bienes. Para capturar este efecto se utilizan coeficientes de traspaso consistentes con la evidencia empírica disponible.

En términos aproximados, un aumento de 10% en el precio de la gasolina se traduce en 0,1 a 0,2 pp adicionales de inflación, mientras que en el caso del diésel el impacto se sitúa entre 0,05 y 0,1 pp. Estas diferencias reflejan la naturaleza del consumo: la gasolina incide más directamente en el consumo final, mientras que el diésel opera principalmente como insumo productivo, con efectos más graduales pero persistentes.

Aplicando estas elasticidades, el shock considerado implica un impacto indirecto en el rango de 0,55 a 1,15 pp del IPC, donde tanto gasolina como diésel contribuyen de manera relevante. La parafina, por su baja ponderación y menor rol en costos productivos, tiene un efecto indirecto marginal.

  • Efecto Total

La combinación de ambos canales arroja un impacto inflacionario total en torno a:

+1,8 a +2,4 pp del IPC

Este resultado debe interpretarse como un orden de magnitud estático, útil para dimensionar el shock, pero insuficiente para evaluar su dinámica en el tiempo. De hecho, este ejercicio presenta limitaciones importantes que deben ser consideradas al interpretar los resultados. En particular, se trata de un análisis estático que no incorpora la dimensión temporal del shock. Esto implica que no distingue entre efectos transitorios y persistentes, ni captura la velocidad de transmisión hacia la inflación. Adicionalmente, el enfoque supone elasticidades constantes y no incorpora mecanismos de propagación dinámica, como rezagos o efectos acumulativos.