EE.UU. : Inflación al alza, tasas bajo presión y un mercado accionario que sigue apoyado en fundamentos.

Resumen

La inflación de abril en EE.UU. sorprendió al alza, reforzando la preocupación de que el shock energético se esté transmitiendo a otros precios y costos. Ello motivo alzas fuertes y generalizadas en las tasas de interés.
La reacción en tasas parece excesiva, más asociada a una prima por incertidumbre que a un cambio estructural en inflación o política monetaria.

No vemos razonable que la FED responda con nuevas alzas ante un shock principalmente de oferta, ya que podría dañar sectores sensibles a tasas sin resolver el origen del problema.
Si se moderan las tensiones en Medio Oriente, las presiones inflacionarias deberían ceder y las tasas largas podrían revertir parcialmente el ajuste reciente.

A pesar de la escalada de las tasas de interés, los principales índices accionarios de EE.UU. han mantenido una tendencia positiva, apoyada en una economía resiliente, utilidades al alza y mejores expectativas corporativas.
El sector tecnológico sigue liderando, impulsado por inteligencia artificial, data centers y semiconductores.
Mantenemos una visión positiva para el S&P 500 y revisamos nuestra estimación a 8.170 puntos hacia fines de 2026.

Informe

La inflación se aceleró en EE.UU.

Los datos de inflación de abril en EE.UU. marcaron el principal foco macro de la semana. Tanto el IPC como el PPI sorprendieron al alza, intensificando la inquietud de que el shock energético asociado al conflicto en Medio Oriente pueda transmitirse hacia otros componentes de precios y costos productivos. El IPC total aumentó 0,6% mensual y 3,8% anual, mientras que el IPC subyacente avanzó 0,4% mensual y 2,8% anual. La señal fue incluso más intensa en los precios al productor, con un PPI de 1,4% mensual y 6,0% anual, impulsado por energía, bienes, servicios, transporte y almacenamiento. Este cuadro elevó la preocupación ante una posible inflación más persistente y motivó una nueva escalada en las tasas de interés, con el TB10 superando el 4,5% y presiones similares en otras economías desarrolladas.

El ajuste en tasas parece excesivo frente a la naturaleza del shock

A nuestro juicio, parte relevante del ajuste reciente en tasas responde a una sobrerreacción frente a la prolongación de la incertidumbre geopolítica y energética. Si bien los datos de inflación reducen el espacio para recortes de tasas en el corto plazo, no creemos razonable que la FED responda con nuevas alzas de la TPM ante un shock predominantemente de oferta. Una reacción monetaria más restrictiva podría profundizar el daño sobre los sectores más sensibles a tasas, como el inmobiliario, sin resolver el origen del shock, que proviene principalmente de energía, transporte y disrupciones logísticas.

En este contexto, seguimos pensando que, si las tensiones en Medio Oriente comienzan a moderarse y se normalizan gradualmente los flujos energéticos, la presión sobre la FED debería disminuir y las tasas largas podrían revertir, al menos parcialmente, el ajuste reciente. Este escenario sigue siendo consistente con una visión en que el actual nivel de tasas incorpora una prima relevante por incertidumbre, más que un cambio permanente en las perspectivas de inflación o política monetaria.

El mercado accionario resiste la presión de tasas gracias a mejores fundamentos

A pesar de la escalada de las tasas de interés, los principales índices accionarios de EE.UU. han mantenido una tendencia positiva. Esta resiliencia responde a una mejora en sus fundamentos. La economía continúa mostrando una gran capacidad de resistencia, con señales positivas en consumo, producción industrial, actividad manufacturera e inversión corporativa, mientras que las utilidades han seguido sorprendiendo al alza. En este contexto, el aumento de las tasas ha generado episodios de volatilidad y toma de utilidades, pero no ha sido suficiente para revertir la tendencia positiva de fondo.

Tecnología, inteligencia artificial y utilidades refuerzan el sesgo positivo

A este cuadro se suma el renovado optimismo en torno al sector tecnológico, especialmente por el ciclo de inversión asociado a inteligencia artificial, data centers y semiconductores. La fortaleza de los resultados corporativos, junto con mayores expectativas de crecimiento de utilidades en las megacaps, ha reforzado la percepción de que el liderazgo tecnológico aún cuenta con soporte fundamental. En ese sentido, el avance reciente del mercado no descansa exclusivamente en una expansión de múltiplos, sino también en una trayectoria más favorable de ganancias esperadas, lo que permite sostener una visión positiva incluso en un entorno de tasas más exigente.

Revisamos al alza nuestra estimación para el S&P 500

Si bien reconocemos que el escenario de corto plazo sigue expuesto a episodios de volatilidad —particularmente si las tasas largas se aproximan a niveles cercanos a 5% o si el shock energético se prolonga—, mantenemos una visión positiva para la renta variable. La combinación de crecimiento resiliente, utilidades al alza, revisiones alcistas en las expectativas de utilidades, balances corporativos sólidos y liderazgo tecnológico sigue siendo consistente con una tendencia alcista. En línea con esta mejora de fundamentos y con la dinámica reciente del mercado, revisamos al alza nuestra estimación para el S&P 500 a 8.170 puntos hacia fines de 2026.