Impacto potencial del arancel estadounidense al cobre: implicancias para Chile y el mercado global.
- Contexto del anuncio: medidas arancelarias y situación estructural de EE.UU.
- El presidente Trump anunció la intención de imponer un arancel del 50% sobre las importaciones de cobre, como parte de un nuevo paquete de tarifas sectoriales.
- La magnitud del gravamen superó ampliamente lo que el mercado estaba esperando.
- El secretario de Comercio, Howard Lutnick, indicó que la medida podría entrar en vigor a fines de julio o principios de agosto.
- A la fecha, no está claro si la medida se aplicaría sobre cobre refinado, concentrado o productos manufacturados que contienen cobre, lo que genera incertidumbre relevante para los actores del mercado. Tampoco se sabe si habrá alguna exención para grandes productores, como en el caso e Chile.
- En 2024, EE.UU. consumió aproximadamente 1,6 millones de toneladas de cobre refinado, de las cuales solo produjo 850 mil toneladas (53,1%).
- El país depende de importaciones para satisfacer su demanda, destacando a Chile (38%), Canadá (28%) y México (8%) como principales proveedores.
- Reacción inmediata del mercado: fuerte alza de precios en Nueva York y ampliación del spread con el resto del mundo.
- El anuncio provocó un incremento récord de 17% en los futuros de cobre en la bolsa Comex de Nueva York, mientras que en Londres (LME) los precios retrocedieron un 1,7%. Con ello, el diferencial entre ambos precios llegó a un 28%, lo que constituye un nuevo máximo.
- La mencionada escalada fue impulsada por compras especulativas en el mercado de futuros destinadas a anticiparse a la aplicación de los aranceles, incrementando aún más la potente acumulación de inventarios que se ha venido dando a lo largo del año.
- La materialización de los nuevos gravámenes a las importaciones provocará una caída significativa en los precios, como consecuencia de un ajuste bajista en la demanda (alza de costos para los importadores) y la excesiva acumulación de existencias en EE.UU.
- Además, los aranceles podrían alterar las cadenas de suministro, especialmente para países como Chile y Zambia, que dependen de exportaciones a EE.UU. Si las exportaciones se encarecen o se redirigen a otros mercados con menor demanda, la oferta global de cobre podría acumularse, presionando los precios a la baja.
- Incluso si los aranceles no se implementan finalmente, los precios podrían caer de igual manera debido a la sobreoferta puntual generada por el stock acumulado en EE.UU.
- Oferta doméstica: limitaciones estructurales en EE.UU.
- La capacidad de respuesta de la producción doméstica de cobre en EE.UU. es limitada en el corto y mediano plazo. Aunque posee reservas de cobre relevantes, no tiene margen para cubrir la brecha de más de 700 mil toneladas anuales que hoy suplen las importaciones.
- UU. produce solo alrededor del 5% del cobre mundial, y su producción ha caído 20% en la última década.
- El desarrollo de una nueva mina puede tardar entre 7 y 10 años, considerando los trámites regulatorios, oposición ambiental y tiempos de licencia.
- La infraestructura de fundición y refinación se ha reducido. De hecho, EE.UU. contaba con nueve refinerías en 2000 y hoy operan solo cinco.
- Proyectos prioritarios como Resolution o Twin Metals enfrentan litigios y oposición local, dificultando su avance. Aun con los principales yacimientos a plena producción (Morenci con 340 mil tm al año y Kennecott con 400 mil tm al año), la oferta actual no alcanza para sustituir las importaciones.
- Por tanto, los mayores costos derivados de los aranceles serían absorbidos por la industria americana y, eventualmente, serán trasladados a los usuarios finales.
- Implicancias para la economía estadounidense: costos e ineficiencias
- La aplicación de este arancel afectará a sectores clave como la construcción, automóviles eléctricos, electrónica, centros de datos y redes eléctricas.
- El aumento de costos podría reducir márgenes, encarecer inversiones en transición energética y debilitar la competitividad de manufacturas locales.
- Si bien algunos productores nacionales podrían beneficiarse marginalmente, el balance general apunta a una pérdida neta de eficiencia económica y competitividad industrial.
- Repercusiones para Chile: exposición directa y riesgo comercial
- Chile es el principal proveedor de cobre refinado hacia EE.UU., con una participación del 38% en las importaciones, destacando la estatal Codelco, que aporta más de 350 mil toneladas anuales.
- Las implicancias potenciales para Chile son múltiples:
- Encarecimiento significativo del cobre chileno en el mercado estadounidense, reduciendo su competitividad frente a productores locales o potencialmente exentos.
- Las exportaciones podrían verse desplazadas o sujetas a mayores costos logísticos y comerciales.
- Se incrementa la dependencia de mercados alternativos como China o Europa, donde las condiciones contractuales, exigencias ambientales o márgenes pueden ser distintos.
- El sector cuprífero local enfrentará un escenario de menores precios y reducción de volúmenes en uno de sus principales mercados ex-Asia.
- La incertidumbre sobre la definición final del arancel (refinado, concentrado o productos derivados) complica la planificación de los exportadores.
- El anuncio introduce un riesgo comercial relevante para Chile, especialmente en un contexto de menores leyes minerales, presión sobre los costos y ralentización de nuevas inversiones en el sector minero.
- Conclusiones principales
- El anuncio de un arancel del 50% al cobre genera una disrupción significativa en el mercado, pese a que su implementación aún no ha sido confirmada formalmente.
- La violenta reacción alcista del precio Comex fue motivada por compras especulativas y expectativas de una prolongación en el proceso de acumulación de inventarios en EE.UU.
- Si los aranceles se implementan, se espera un ajuste de los precios fuertemente bajista, en medio de la normalización de flujos, exceso de inventarios y menor demanda.
- Incluso sin implementación, los precios podrían caer como efecto de la sobreoferta ya ingresada.
- La industria minera estadounidense no tiene capacidad de respuesta rápida ni suficiente para suplir la demanda doméstica.
- Dada esta realidad, la racionalidad económica detrás de la medida es cuestionable y sugiere una motivación más política que técnica.
- Para Chile, principal proveedor externo, los riesgos son elevados: pérdida de participación en EE.UU., caída de precios y mayor dependencia de mercados alternativos. Además, la eventual caída en el precio del cobre implicaría un potencial alcista sobre el tipo de cambio local.