ECONOMÍA CHILENA N° 855

Sector industrial retoma dinamismo en abril con fuerte desempeño minero. Frente a ello, revisamos al alza nuestra proyección del IMACEC.

El Índice de Producción Industrial (IPI) registró en abril un crecimiento anual de 3,8%, impulsado principalmente por el sector minero, el cual experimentó un alza del 10,1% gracias al aumento en la producción y procesamiento de cobre con mejor ley de mineral. En tanto, la producción manufacturera mostró una variación nula en doce meses, reflejando una combinación de alzas en alimentos y productos metálicos, y caídas en farmacéuticos y bebidas. En contraste, el Índice de Producción de Electricidad, Gas y Agua cayó un 1,0% debido a una menor generación y distribución eléctrica, especialmente al sector comercial.

Producción Industrial

A nivel mensual desestacionalizado, el IPI avanzó un 0,4%, destacando el dinamismo del sector minero con un crecimiento de 2,4%. En el desglose, la minería metálica fue el principal motor del alza general, mientras que la baja producción de carbonato de litio impactó negativamente en la minería no metálica. En tanto, la producción manufacturera retrocedió 1,2% y la producción de electricidad, gas y agua cayó 0,2%. Con todo, el informe refleja un desempeño positivo del sector industrial, aunque aún con debilidades puntuales, especialmente en servicios básicos y rubros específicos de la manufactura.

Por el lado de la demanda, el balance de las cifras fue más débil que el esperado. De esta forma, el indicador de ventas del comercio minorista se contrajo un 0,3% en abril en relación con el mes previo, mientras que los permisos de edificación se desplomaron, de la mano de una fuerte caída en el componente de vivienda.

Ventas del Comercio al por Menor

A partir de las cifras anteriores, hemos revisado ligeramente al alza nuestra proyección de crecimiento del IMACEC de abril, desde un 2,1% a un 2,4%. Ello sería el resultado de un alza anual de 11,5% en el IMACEC minero y un avance de 1,7% en su componente no minero.

El desempeño reciente de la economía no es suficiente como para lograr una recuperación sólida y sostenida del mercado laboral.

En el trimestre febrero-abril de 2025, la tasa de desempleo llegó a un 8,8%, lo que significó un aumento de 0,3 puntos porcentuales respecto al mismo período del año anterior. Este incremento se explica porque la fuerza de trabajo creció un 0,6%, mientras que el número de personas ocupadas aumentó solo un 0,2%. A nivel sectorial, la expansión de la población ocupada fue influida por alojamiento y servicios de comidas (8,8%), enseñanza (4,3%) y actividades financieras y de seguros (10,1%).

En todo caso, la magnitud del débil mercado laboral queda en evidencia al mirar las cifras marginales. De esta forma, a partir de los datos corregidos por factores estacionales, en los tres meses terminados en abril se destruyeron cerca de 24 mil puestos de trabajo respecto al primer trimestre del año, confirmando así el virtual estancamiento en el nivel de ocupación. Ello, en buena medida, fue consecuencia de medidas de política que incrementaron artificialmente el costo laboral, entre ellas la reducción de la jornada laboral y el salario mínimo. Respecto a esto último, la Sala del Senado aprobó y despachó a tercer trámite el proyecto de ley que incrementa el salario mínimo a $529 mil a partir del 1° de enero de 2026. Ello, acentuará la presión sobre el mercado laboral.

Nivel de Ocupación

(Miles)