INFORME ECONÓMICO SEMANAL Nº 827

RESUMEN EJECUTIVO

GLOBAL

  • El PMI global del sector manufacturero volvió a repuntar en su registro de marzo, alcanzado su mejor nivel desde mediados de 2022 y reafirmando las mejores perspectivas sectoriales.
  • Sin embargo, la intensificación de las tensiones en Medio Oriente y la consiguiente escalada en el precio del petróleo representan un riesgo para la economía mundial y para los progresos en el control de la inflación.

ESTADOS UNIDOS

  • El ISM del Sector Manufacturero repuntó a fines del primer trimestre con más fuerza de la esperada, superando por primera vez en16 meses el umbral de 50 unidades. En tanto, el indicador análogo del sector servicios se debilitó sorpresivamente, aunque la señal en el margen sigue siendo expansiva.
  • Por su parte, el ritmo de apertura de nuevos empleos mejoró ligeramente en febrero, mientras que la velocidad de creación de empleo se aceleró en marzo. En relación con esto último, la economía creó 303 mil puestos de trabajo, muy por sobre los 200 mil previamente anticipados, confirmando así la resiliencia del mercado laboral.
  • En este contexto, varios miembros de la Reserva Federal (FED), incluyendo a su presidente, han ratificado su visión de cautela, destacando que no hay necesidad de apurar el recorte de tasas. Frente a ello, las expectativas del mercado para el inicio de dicho proceso están fluctuando entre junio y septiembre. Si bien nuestro escenario base sigue siendo junio, hemos evaluado las implicancias sobre las tasas de equilibrio si la FED posterga dicha decisión hasta septiembre y decreta un recorte de 75pb en el 2024, en línea con lo contenido en el último “dot plot”. Los resultados muestran que incluso en el escenario en que la FED espera hasta septiembre, se identifican desalineamientos que siguen siendo significativos respecto a los valores actuales. Dado ello, más importante que la temporalidad del recorte, es la discusión respecto a la tasa de convergencia (TPM neutral).

ZONA EURO

  • El PMI Compuesto, uno de los principales indicadores anticipatorios de la actividad regional, mejoró en su registro definitivo de marzo, superando ligeramente el nivel de 50 unidades que define el límite entre expansión y contracción. Ello sugiere una muy leve recuperación de la economía al inicio de 2024.
  • Por su parte, las cifras preliminares muestran una desaceleración de la inflación durante marzo algo mayor a la anticipada. Lo anterior nos lleva a pensar que el BCE decretará un recorte en sus tasas de interés de referencia probablemente en junio, proceso que podría ser más rápido que en EE.UU. Ello, sumado al mejor desempeño relativo de la economía de EE.UU., debería traducirse en un debilitamiento del euro en relación con el dólar.

CHINA

  • Los indicadores líderes a nivel sectorial repuntaron en marzo, reforzando el optimismo del mercado respecto al desempeño de la economía. Ello ha motivado alzas generalizadas en los precios de los commodities, incluyendo el cobre. Sin embargo, no hay que perder de vista el hecho de que la economía sigue enfrentando importantes fragilidades, destacando el alto nivel de apalancamiento y la prolongación de la crisis inmobiliaria.

CHILE

  • En febrero, el IMACEC registró un crecimiento anual de 4,5%, muy por sobre nuestra estimación y la del mercado. Ello fue consecuencia de un repunte en las principales agrupaciones, destacando minería, industria y el denominado resto de bienes. A ello se sumó el aporte del comercio y del sector servicios. A partir de lo anterior, hemos revisado al alza nuestra proyección de crecimiento para el 2024, desde un 1,0% a un 2,0%, estimando un avance de 2,2% en marzo.
  • En línea con nuestra estimación, el Banco Central (BC) recortó la TPM en 75 pb, llevándola a un 6,5%. Además, manifestó una retórica más cautelosa. Hacia delante, esperamos que en la reunión del 23 de mayo el BC vuelva a moderar la magnitud de baja de la TPM a 50 pb y posteriormente decrete bajas sucesivas de 25 pb hasta llevar a la TPM a un 4,0% hacia mediados de 2025.
  • La visión más prudente del BC, sumada al fuerte repunte en el precio del cobre, provocó un importante fortalecimiento del peso en relación con el dólar. En todo caso, la magnitud de la caída fue mayor a la sugerida por nuestros modelos. Sin perjuicio de ello, en la medida que el BC mantenga una trayectoria de bajas más moderadas y la FED inicie en junio el proceso de recortes, estimamos que la paridad buscará un nuevo equilibrio en el rango de $880 -$930.  En todo caso, ello dependerá críticamente de la evolución de la incertidumbre política – legislativa.

GLOBAL

Las perspectivas para el sector manufacturero global han continuado mejorando.

El PMI Global correspondiente al sector manufacturero volvió a repuntar en su registro de marzo, acelerándose hasta su mejor nivel desde mediados de 2022. Ello, dando cuenta de un importante repunte en las órdenes recibidas por las firmas del sector, siendo ello una manifestación de mejores perspectivas de demanda. Además, se aprecian mejoras en los distintos subsectores, como consumo, intermedios y bienes de capital. En tanto, a nivel de los países monitoreados, India nuevamente lidera las señales expansivas, seguida de cerca por Grecia, Indonesia, Rusia y Brasil. Por su parte, el indicador se aceleró en EE.UU. y China, mientras que en Europa el indicador permanece en niveles contractivos, aunque algo más moderados. En definitiva, la visión general del reporte confirma la mejoría en las perspectivas de crecimiento mundial.   

Gráfico N° 1: PMI Manufacturero Global

El riesgo geopolítico se ha intensificado. Ello, además, reactivó la presión alcista sobre el precio del petróleo.

El precio del petróleo WTI superó levemente los US$87 el barril, alcanzando su nivel más alto desde octubre pasado. Además, completó con ello dos semanas consecutivas de fuertes alzas. Ello, en buena medida, fue consecuencia de la escalada en las tensiones en Medio Oriente. De esta forma, el jueves 4 Israel se declaró en estado de alerta máxima ante la amenaza de una represalia por parte de Irán tras el ataque atribuido al Ejército israelí contra el consulado iraní en Damasco. Al inicio de la semana, Irán prometió venganza contra Israel por dicho ataque que mató a personal iraní de alto rango. Una intensificación del conflicto tiene el potencial de provocar severas disrupciones en la oferta de crudo. Adicionalmente, trascendió que OPEP+ estaría acentuando sus esfuerzos para contener la oferta, mientras se revisaron al alza las proyecciones de demanda. Por su parte, en el conflicto Rusia – Ucrania, un funcionario de la OTAN señaló que

que los ataques con drones ucranianos contra refinerías rusas han impactado a más del 15% de la capacidad de producción rusa. La acentuación de las tensiones geopolíticas y la escalada en el precio del petróleo representan un riesgo para la economía mundial y los progresos en el control de la inflación.

Gráfico N° 2: Precio del Petróleo WTI

(US$/barril)

PRINCIPALES ECONOMÍAS

ESTADOS UNIDOS

A pesar de señales mixtas, los indicadores líderes siguen sugiriendo un avance de la economía al inicio de año.

El ISM Manufacturero, principal indicador anticipatorio sectorial, registró un marzo un repunte mayor al esperado, llegando a los 50,3pts, ligeramente por sobre el umbral de 50 unidades que define el límite entre expansión y contracción. Además, deja atrás 16 meses consecutivos de señales recesivas. Dicho repunte vino de la mano de alzas en sus principales componentes, destacando producción y nuevas órdenes. En tanto, el indicador análogo del Sector Servicios cayó sorpresivamente en marzo, aunque con señales divergentes entre sus principales componentes. Así, la fuerte caída vino de las nuevas órdenes recibidas por las firmas proveedoras de servicios, lo cual fue sólo en parte compensado por leves mejorías en empleo y producción. El reporte reveló alguna mayor preocupación de los encuestados por los posibles impactos asociados a las disrupciones en el mar Rojo y las aún elevadas presiones de costos. Sin embargo, es interesante notar que el componente de precios del informe mostró en marzo una fuerte caída, alcanzando su menor nivele desde marzo de 2020, siendo ello consistente con el proceso de desaceleración de la inflación.

Gráfico N° 3: Indicadores Líderes Sectoriales

La apertura de empleos mostró una inesperada y leve mejoría, mientras se acelera el ritmo de creación de empleo.

La encuesta Job Openings and Labor Turnover Survey (JOLTS), correspondiente al mes de febrero de 2024, mostró que la apertura de nuevos empleos llegó a 8,76 millones, cifra levemente mejor al dato del mes previo y algo por encima de lo esperado. Con el dato mencionado, la tasa de oferta de nuevos trabajos, medida como proporción del nivel de empleo, se mantuvo estable en un 5,3%, mientras que la tasa de renuncia voluntaria se redujo en una décima, llegando a un 2,2%. En tanto, la tasa de despidos se mantuvo sin cambios, sugiriendo que las firmas aún están reacias a reducir su personal. Además, considerando los niveles de apertura de empleo, la encuesta estima que hay 1,4 puestos de trabajo por cada desempleado.

Gráfico N° 4: Apertura de Nuevos Empleos

(Miles)

Por su parte, la economía creó 303 mil puestos de trabajo durante el mes de marzo, muy por sobre los 200 mil esperados por el mercado. Además, dicho ritmo representa su mejor registro en poco más de un año y confirma la sorpresiva resiliencia del mercado laboral. A nivel sectorial, la mayor contribución nuevamente provino de las firmas proveedoras de servicios, destacando los servicios de salud y hotelería y entretenimiento, que incluye los servicios de alimentación. En tanto, en el segmento de bienes también se aprecia un repunte, destacando la creación de empleo en el sector de la construcción. Como resultado del mayor dinamismo, la tasa de desempleo se redujo en una décima, llegando a un 3,8%. En tanto, el ritmo de crecimiento de los salarios se moderó, llegando a un 4,1%. Con ello, estimamos un crecimiento de los salarios reales de 0,7%, cifra que es muy inferior al crecimiento de la productividad del trabajo. Esto es particularmente importante, por cuanto esta combinación mitiga la presión inflacionaria que proviene del mercado laboral.

Gráfico N° 5: Creación Mensual de Empleo

(Miles)

A pesar de la reciente sorpresa alcista, las presiones inflacionarias han continuado moderándose.

El deflactor del consumo registró en febrero un aumento mensual de 0,3%, similar al alza registrada por la medida subyacente, medida preferida por la Reserva Federal (FED) para la toma de decisión de política monetaria. Con ello, la tasa de inflación anual del deflactor de consumo subyacente continuó moderándose, llegando a un 2,8%, su menor registro desde principios de 2021, mientras que las medidas de tendencia de tres y seis meses mostraron aceleraciones. Sin perjuicio de ello, nuestra visión sigue siendo benigna y seguimos esperando que la inflación subyacente converja al rango de 2,0%-2,5% en la segunda mitad de 2024. En todo caso, luego de las mayores cifras de inflación durante el primer bimestre, varios miembros de la FED reafirmaron su visión de que requieren más evidencia de que la inflación se encuentra de forma sostenible en una trayectoria hacia la meta, sugiriendo que no tienen apuro para bajar la tasa de interés.

Gráfico N° 6: Deflactor del Consumo

(Tasa de variación anual)

Powell reafirmó la postura cautelosa de la FED.

El presidente de la FED, Jerome Powell, señaló que el hecho de que la economía esté creciendo a un ritmo sólido y que el mercado laboral se mantenga robusto, da la oportunidad para tener la confianza necesaria de que la inflación continuará bajando antes de iniciar el recorte de tasas. Además, indicó que las cifras de inflación de principios de año están prácticamente en línea con sus expectativas, acotando que la aceleración es parte del camino accidentado de convergencia a la meta del 2,0%. La retórica de Powell a nuestro juicio hace eco de las señales manifestadas en la reunión de marzo y refuerza la postura más cautelosa de la FED. Este mensaje fue reafirmado por la presidenta de la FED de San Francisco, Mary Daly, y la presidenta de la FED de Cleveland, Loretta Mester, quienes indicaron que todavía esperan tres recortes de tasas en el presente año, aunque acotaron que no tienen prisa por comenzar. Producto de lo anterior, y a diferencia de lo apreciado durante los últimos meses, el mercado de futuros tiene implícito un recorte acumulado de 65pb en lo que resta de 2024, por debajo incluso de los 75pb contenidos en el último “dot plot”.

La situación fiscal sigue siendo particularmente delicada.

La Oficina de Presupuesto del Congreso estimó que a partir de la información actual el nivel de deuda del gobierno federal se incrementaría desde un 97,0% del PIB el 2023 a un 116% del PIB el 2034, cifra que marcaría un máximo histórico. Además, notó que la situación puede ser incluso peor. De hecho, se estima que, si las tasas de interés se mantienen altas, la relación podría aumentar a un 123% del PIB en 2034 y aun más si se considera que una eventual victoria de Trump podría derivar en una extensión en los recortes de impuestos. Ello incrementa el riesgo de una nueva disrupción en los mercados asociada a la insostenibilidad de las cuentas fiscales. Desafortunadamente, si bien hay consenso en todo el espectro político en la necesidad de un ajuste fiscal, sorprende la ausencia de una verdadera disposición para alcanzar los acuerdos necesarios.

MERCADOS FINANCIEROS DE EE.UU.

Las tasas de interés de los bonos del Tesoro cerraron la semana con fuertes alzas. De esta forma, la tasa del TB10 llegó a un 4,40%, lo que significó un alza semana de poco menos de 20pb. Además, alcanzó su nivel más alto desde noviembre pasado. En tanto, la escalada en la tasa del TB2 fue más acotada (+6pb), llegando a 4,68%. Las mencionadas alzas dieron cuenta de una creciente probabilidad de que la FED continuará postergando el inicio de baja de tasas. Ello, tras el buen dato del ISM Manufacturero y cifras que confirman la solidez del mercado laboral. A ello se sumó la reafirmación de la nota de cautela de Powell y comentarios de algunos miembros de la FED incluso con una retórica más agresiva. De hecho, Kashkari indicó que una baja de tasas en el presente año podría no ser necesario si el progreso de la inflación se estanca.

Gráfico N° 7: Tasas de Interés Bonos del Tesoro

A partir de ello, las expectativas del mercado para el inicio del proceso de baja de tasas se encuentran fluctuando entre junio y septiembre. Dado ello, si bien mantenemos nuestro escenario base de la primera baja en junio se mantiene inalterado, hemos evaluado las implicancias sobre las tasas de equilibrio si la FED posterga dicha decisión hasta septiembre y decreta un recorte de 75pb en el 2024, en línea con lo contenido en el último “dot plot”. Los resultados de ambos escenarios se muestran en los gráficos siguientes:

Gráfico N° 8: Curva de Retorno de Equilibrio

Inicio de Baja de Tasas en Junio

Inicio de Baja de Tasas en Septiembre

Como se desprende de los gráficos anteriores, aún en el escenario en que la FED posterga el inicio de la fase de baja de tasas hasta septiembre, identificamos desalineamientos que siguen siendo significativos respecto a los valores actuales. Dado ello, más importante que la temporalidad del recorte, es la discusión en torno a la tasa de llegada o tasa neutral. Si bien hay una amplia discusión respecto a dicho valor, llegando algunos analistas a plantear que dicha tasa sería incluso superior al 4,0%, la FED ha señalado de forma sistemática que sus estimaciones apuntan a un 2,5% nominal. Dado ello, nuestras estimaciones consideran ese valor como de término para la TPM.

Otro fenómeno resultante del ajuste en las expectativas del mercado respecto a la trayectoria de la política monetaria y el creciente convencimiento del mercado de que las tasas cortas se mantendrán altas por un período de tiempo más prolongado ha sido el fuerte aumento en los flujos de inversión hacia fondos de money-market. De esta forma, se estima que los activos totales en este tipo de fondos llegaron a US$6,11 trillones en la presente semana, por sobre los US$6,04 trillones una semana atrás.

Gráfico N° 9: Fondos Money-Market

Los principales indicadores accionarios cerraron la semana con caídas moderadas. El S&P 500 retrocedió un 1,7%, cerrando el período cerca de los 5.175 pts. Ello dio cuenta del impacto de la fuerte alza en las tasas de interés, las crecientes tensiones geopolíticas y la consiguiente escalada en el precio del petróleo. Sin embargo, la fortaleza de la economía, expectativas de un crecimiento cercano al 13,0% en las utilidades por acción y un eventual inicio de baja de tasas, nos lleva a reafirmar nuestra estimación de un nivel de equilibrio para el S&P500 de 5.400pts. Ello, además, con un sesgo alcista que proviene de dos fuentes. Por un lado, la creciente probabilidad de que la FED modere el ritmo de reducción de su balance y, segundo, la posible extensión de recortes de impuestos ante una eventual victoria de Trump. Adicionalmente, ello también podría implicar menores restricciones regulatorias al sistema financiero y energético.

Gráfico N° 10: S&P 500

ZONA EURO

El indicador líder retorna a terreno positivo por primera vez en casi un año.

El PMI Compuesto, principal indicador líder de la actividad regional, mejoró ligeramente en su registro definitivo de marzo, llegando a los 50,3pts, superando el umbral de las 50 unidades por primera vez desde mayo de 2023. A nivel de sus principales componentes, notamos la moderación en el ritmo de caída en las nuevas órdenes recibidas y el hecho que la confianza para los próximos doce meses volvió a repuntar, alcanzando su mejor registro en 13 meses. Además, los tiempos de entrega de los proveedores continuaron mejorando a pesar de las disrupciones en el Mar Rojo. En tanto, a nivel sectorial, las señales fueron divergentes, destacando la sorpresiva mejoría de la confianza en el sector servicios. Por su parte, persisten las débiles señales en Francia y Alemania, las cuales fueron más que compensadas por el repunte en el resto de la Zona Euro, lo que sugiere un desigual desempeño. En todo caso, los niveles apuntan a una tenue recuperación de la economía al inicio de 2024, impulsada por un entorno externo más favorable y una mitigación de la crisis energética que golpeó a la economía en los últimos dos años.  

Gráfico N° 11: Indicadores Líderes Sectoriales

Por su parte, la inflación sigue su camino de convergencia hacia la meta.

De acuerdo con la estimación preliminar de Eurostat, la tasa de inflación anual habría llegado a un 2,4% en marzo, dos décimas por debajo del dato del mes previo. En tanto, la correspondiente al IPC Subyacente, que excluye los componentes más volátiles como alimentos y energía, llegó a un 2,9%. Dichas cifras fueron menores a lo esperado y confirman una mejoría en el progreso inflacionario al inicio de 2024. Frente a ello, pensamos que el Banco Central Europeo (BCE) decretará un recorte en sus tasas de interés de referencia en su reunión de junio, proceso que posiblemente será de mayor magnitud que en EE.UU. Ello, sumado al mejor comportamiento relativo de la economía de EE.UU. respecto a la ZE, nos lleva a pensar que el euro debería tender a debilitarse en relación con el dólar.

Gráfico N° 12: Inflación Anual

CHINA

Los indicadores líderes a nivel sectorial repuntaron y el mercado se torna algo más optimista respecto al desempeño de la economía.

El PMI Manufacturero, uno de los principales indicadores líderes del sector, repuntó con más fuerza de lo esperado, llegando a los 50,8pts, superando por primera vez en seis meses el umbral que define el límite entre expansión y contracción. Además, alcanzó su mejor registro en un año. Dicho resultado reafirmó el mejor desempeño del sector industrial al inicio de 2024 y sugiere la prolongación de dicha tendencia, al menos en el corto plazo. Por su parte, el indicador análogo del Sector Servicios mejoró también más de lo anticipado, llegando en marzo a los 51,9pts, su mejor registro en un año. Estas cifras, sumadas a los buenos datos al inicio de año, incrementó la confianza del mercado en que la economía será capaz de cumplir con su meta ambiciosa de crecimiento económico. Sin embargo, y sin perjuicio del mayor optimismo del mercado -que entre otras cosas motivó alzas en los precios de los commodities, incluyendo el cobre- mantenemos nuestro escepticismo respecto a sus perspectivas. Ello, considerando que la economía sigue enfrentando importantes fragilidades, destacando el alto nivel de apalancamiento y la prolongación de la crisis inmobiliaria.

Gráfico N° 13: PMI Manufacturero

ECONOMÍA CHILENA

El mejor desempeño de la economía durante febrero nos llevó a revisar al alza nuestra proyección de crecimiento para todo el 2024.

En febrero, el IMACEC registró un crecimiento anual de 4,5%, resultado que superó ampliamente nuestras estimaciones y las del mercado. A nivel sectorial, ello fue consecuencia de crecimientos en minería (11,5%), industria (5,2%) y en el denominado resto de bienes (6,7%). En tanto, en términos secuenciales, el IMACEC corregido por factores estacionales y días hábiles, avanzó un 0,8%, apreciándose alzas generalizadas a nivel sectorial. En todo caso, tal como lo reconoció el BC en el último IPoM, parte del repunte fue consecuencia de factores de oferta, particularmente en el valor agregado de la generación eléctrica y el sector pesquero. Dada su naturaleza, estos efectos serían de carácter transitorio. A partir de todo lo anterior, hemos revisado al alza nuestra proyección de crecimiento para el año completo, desde un 1,0% a un 2,0%. Ello, desde el punto de vista de la demanda, sería el resultado de un crecimiento del consumo privado de 2,5%, en parte compensado por una contracción de 2,5% en la inversión.

Gráfico N° 14: IMACEC

El Banco Central de Chile (BC) moderó el ritmo de baja de tasas y manifestó un tono de mayor cautela.

En línea con nuestra visión, el BC moderó la magnitud en la baja de la TPM en su última reunión. De esta forma, el Consejo redujo en 75pb la tasa rectora, llevándola a un 6,5%. Nuestro planteamiento desde hace varias semanas estaba centrado en la necesidad de reducir la velocidad de baja dada la aceleración de la inflación, la mayor incertidumbre en sus expectativas y el impacto alcista de magnitud incierta asociado a la escalada en el tipo de cambio.

En el comunicado adjunto a la decisión, el BC indicó que la inflación mundial ha seguido disminuyendo, aunque existen riesgos asociados al aumento de los costos. Además, notó que las cifras de inflación en EE.UU. han mostrado cifras algo por sobre lo previsto, lo cual llevó al mercado a postergar el inicio esperado de baja de tasas. En relación con el mercado financiero local, el BC destacó que, desde la última reunión, las tasas de corto y de largo plazo subieron, el peso se depreció y la bolsa aumentó. En relación con la actividad local, el BC indicó que las cifras muestran señales divergentes entre la recuperación en la producción interna y la débil demanda. Respecto a ello destacó el desempeño del consumo por debajo de lo esperado y la significativa caída de la inversión en la segunda mitad de 2023, particularmente en sus componentes transables.

En materia de inflación el BC reconoció la aceleración al inicio de año, notando que, entre otros factores, ello fue consecuencia de la depreciación del tipo de cambio, alzas de precios externos y reajustes de algunos precios locales. Frente a ello, el BC destacó la necesidad de seguir monitoreando de cerca su evolución, acotando que, en la medida que los shocks que afectan la inflación sean transitorios, el marco de política monetaria basado en una meta a dos años plazo permite acomodarlos dentro del horizonte de política sin poner en riesgo la convergencia inflacionaria.

Finalmente, respecto a la trayectoria de la política monetaria, el BC señaló que la TPM seguirá reduciéndose, aunque la magnitud y temporalidad del proceso de reducción de la TPM tomará en cuenta la evolución del escenario macroeconómico y sus implicancias para la trayectoria de la inflación.

El BC revisó al alza su proyección de crecimiento e inflación.

El BC publicó a mediados de la semana su Informe de Política Monetaria (IPoM) correspondiente a marzo de 2024, documento cuy finalidad es dar a conocer al mercado su visión respecto al desempeño de la economía, sus perspectivas, así como sus implicancias para la política monetaria. En concreto, destacamos del documento las siguientes conclusiones:

  • La caída de la inflación ha sido generalizada entre sus principales componentes, especialmente en el segmento de bienes. Ello, coherente con el desempeño de las brechas de actividad de los sectores más representativos del gasto en bienes y servicios.
  • Sin embargo, la inflación se aceleró al inicio de 2024, fenómeno que respondió a la depreciación del tipo de cambio, alzas de precios externos y reajustes de algunos precios locales.
  • En actividad, el BC señaló que desde fines de 2023 ha mostrado un desempeño algo mejor que el esperado, lo cual se debe a diversos motivos, algunos de ellos transitorios.
  • En tanto, la situación por el lado de la demanda ha sido más débil, especialmente en su componente transable. En línea con ello, el consumo privado tuvo un ajuste algo mayor al esperado, sobre todo en bienes.
  • Por su parte, la inversión sufrió una importante caída en la segunda mitad de 2023, destacando la contracción de maquinaria y equipos.
  • En este contexto, el BC revisó al alza su proyección de inflación para fines de 2024, desde un 2,9% a un 3,8%. Dicho ajuste considera la depreciación del tipo de cambio, el deterioro de los factores de costos globales y la mayor inflación de inicios de año. Por su parte, revisó también al alza su estimación para la medida subyacente a un 3,8%.
  • Para el PIB, el BC revisó al alza el rango de crecimiento a un 2,0-3,0%, lo que considera la aceleración de la actividad en el primer trimestre. Además, por el lado de la demanda, estimó un crecimiento del consumo privado de 2,0% y una caída de 2,0% de la inversión. En tanto, espera un nuevo impulso de las exportaciones netas.
  • Para el siguiente bienio se espera que la economía vaya convergiendo a su tasa de crecimiento potencial (en torno al 2,0%).
  • Finalmente, respecto a la trayectoria de la política monetaria, el Consejo prevé que la TPM seguirá reduciéndose. Sin embargo, el corredor de TPM publicado sugiere que la magnitud será menor. De hecho, dicho gráfico muestra una convergencia de la TPM al 4,0% recién en algún momento del segundo semestre de 2025.

A partir de lo anterior, esperamos que en la reunión del 23 de mayo el BC vuelva a moderar la magnitud de baja de la TPM a 50pb y posteriormente estimamos bajas secuenciales de 25pb por reunión hasta llevar a la TPM a un 4,0% hacia mediados de 2025. Esto último, en línea con la estimación del BC actualizada a fines de 2023 para la tasa neutral.