ECONOMÍA CHILENA

El desempeño de la economía sorprendió nuevamente durante junio.

El IMACEC registró en el mes de junio un crecimiento anual de 20,1%, tasa que superó nuestra proyección (18,3%) y la del mercado (18,0%). Ello fue consecuencia de un alza de 23,0% en el IMACEC no minero y una caída de 0,5% en el componente minero del IMACEC. En términos de niveles corregidos por factores estacionales, el IMACEC aumentó un 2,1% en relación con el mes previo, destacando los aportes de la producción industrial, el comercio y el sector servicios. Ello, dando cuenta del impacto asociado a la flexibilización de las restricciones, la implementación de nuevas medidas de apoyo, la reposición de inventarios y la gran adaptación de la economía.

Gráfico N° 9: IMACEC

A partir de las cifras publicadas, estimamos un crecimiento de la economía de 8,7% para el 2021. Ello sería el resultado de un entorno externo favorable, medidas de apoyo y el impacto de la mayor apertura de la economía. En este contexto, el principal riesgo alcista proviene de posibles nuevas medidas de estímulo (extensión IFE), mientras que los riesgos bajistas provienen de un deterioro de la crisis sanitaria y de la alta incertidumbre política. Respecto a ello, el índice de incertidumbre elaborado por Clapes alcanzó en los tres meses terminados en julio su nivel más alto desde que se tienen registros a partir de 1993.

Gráfico N° 10: Indicador de Incertidumbre

(Promedio móvil trimestral)

Fuerte alza en los precios confirma el deterioro del panorama inflacionario.

La variación mensual del IPC llegó a un 0,8% durante el mes de julio, duplicando nuestra estimación y la del mercado. Si bien el componente relacionado con el precio de los combustibles continuó ejerciendo una presión alcista, se aprecian también alzas relevantes en varias agrupaciones. Ello, reflejando el efecto del debilitamiento del peso, la presión resultante del mayor consumo de los hogares, el impacto de la apertura de varios sectores y problemas de oferta en algunas agrupaciones como resultado de la escasez de insumos y/o mano de obra. En todo caso, el resultado de julio viene a confirmar nuestra visión respecto al deterioro en el panorama inflacionario. Hacia delante, estimamos que la inflación anual cerrará el 2021 en un 4,4%, mientras que esperamos inflaciones mensuales de 0,31% y 0,42% para los meses de agosto y septiembre, respectivamente.

Gráfico N° 11: Inflación Anual

Las firmas mantienen su optimismo para el segundo semestre de 2021 y su cautela para el 2022.

De acuerdo con los resultados del informe de percepción de negocios elaborado por el Banco Central, los encuestados manifestaron una mejoría en las perspectivas para el segundo semestre de este año. Sin embargo, varios manifestaron su preocupación hacia el 2022, debido principalmente al carácter transitorio de las medidas de apoyo a los ingresos. En parte debido a lo anterior, las empresas prevén que la recuperación del empleo seguirá siendo más lenta que la de la actividad. En relación con sus principales preocupaciones, las firmas destacan el aumento de los costos, el desarrollo de manifestaciones sociales y la situación política nacional. En este contexto, una fracción mayoritaria de las empresas indica que estas fuentes de incertidumbre están afectando negativamente sus decisiones de inversión. Finalmente, las empresas advirtieron que los incrementos de costos, tanto de insumos como laborales, se han generalizado y existe preocupación por la escasez de mano de obra en determinados tipos de trabajadores.

Hacienda modifica parámetros del Mepco. Luego de 35 semanas de alzas en los precios de los combustibles, el Ministerio de Hacienda decidió modificar los parámetros del mecanismo de estabilización de los precios de los combustibles. En especial, a través de un aumento en el número de semanas promedio que se considera para el cálculo del diferencial de refinación de las gasolinas. De acuerdo con las estimaciones de Hacienda, ello permitiría una caída, en promedio, de $23 por litro en el precio de las gasolinas. Ello tendría un impacto de un poco menos de una décima sobre la tasa de inflación mensual. A pesar de ello, no revisamos a la baja nuestra proyección de inflación para agosto, considerando los efectos alcistas de la escalada en el tipo de cambio, la mayor presión de demanda y los efectos asociados a la apertura, especialmente en el sector servicios.