ECONOMÍA CHILENA

La economía se expandió por primera vez en seis trimestres.

La actividad económica registró en los primeros tres meses del año un crecimiento anual de 0,3%, anotando su mejor desempeño en seis trimestres, aunque la cifra fue ligeramente inferior a la esperada. La principal contribución provino del consumo privado, desempeño liderado por el gasto en bienes durables y no durables, impulsados por el conjunto de medidas de apoyo y el retiro de los fondos previsionales. En contraste, el consumo en servicios mostró un resultado negativo debido a un menor gasto en transportes, restaurantes y hoteles y actividades culturales y de esparcimiento.

Gráfico N° 7: PIB y Contribuciones al Crecimiento Anual

Por su parte, la inversión (Formación Bruta de Capital Fijo) registró en los primeros tres meses un alza de sólo un 0,7%, destacando el comportamiento dicotómico entre sus dos componentes. Así, la inversión en maquinaria y equipos avanzó un 21,5% en el período, en línea con el fuerte aumento en las importaciones de vehículos de carga y maquinaria eléctrica, mientras que, en contraste, el componente de construcción y otras obras cayó un 10,2%, explicado por la postergación y mayor lentitud en proyectos de inversión en edificación y obras de ingeniería. En tanto, la acumulación de existencias aportó con un poco más de 3pts sobre el crecimiento del PIB, destacando los mayores inventarios de productos manufacturados.

Gráfico N° 8: Inversión – Componentes

(Tasa de variación anual)

Finalmente, los indicadores del comercio exterior mostraron resultados desiguales. Así, el volumen de las exportaciones se contrajo un 5,1%, explicado por menores envíos de cobre, mientras que las importaciones se expandieron un 17,0%, apreciándose fuertes alzas en todos sus componentes. Ello, de la mano de la recuperación de la demanda y la reposición de existencias.

A partir de la información del primer trimestre, estimamos un crecimiento de la economía de 7,1% en el presente ejercicio.

Inesperado resultado de las elecciones del 15 y 16 de mayo acentúa la incertidumbre. 

El escenario base antes de las elecciones era que la coalición de Chile Vamos alcanzaba un tercio o más de los asientos en la Convención Constitucional, lo que permitía pensar que la nueva Constitución no contendría propuestas radicales dado el potencial de ser vetadas. Sin embargo, tras el resultado de las elecciones del 15 y 16 de mayo, en la cual la lista de la coalición de gobierno estuvo lejos de los 52 escaños para alcanzar el tercio, el escenario de modificaciones más extremas ha ganado fuerza, lo cual redundó en una significativa acentuación de la incertidumbre. Los mercados financieros locales sintieron el golpe, apreciándose el lunes 17 de mayo caídas significativas en los precios de los activos locales (depreciación del peso, fuerte alza en las tasas de interés y caída significativa en el mercado accionario).

En todo caso, y sin perjuicio de lo antes señalado, destacamos las siguientes conclusiones:

-Una baja participación electoral, considerando que sólo cerca de un 43% del padrón electoral votó en las elecciones.

-Los grandes perdedores fueron los partidos políticos tradicionales, especialmente los que conforman a coalición de gobierno, considerando el bajo apoyo alcanzado. En contraste, los candidatos de extrema izquierda se desempeñaron significativamente mejor de lo esperado.

-Los candidatos independientes irrumpieron con fuerza en el concierto político, logrando más de un tercio de los escaños de la Convención Constitucional. En todo caso, si bien la orientación política es amplia, en su gran mayoría son de oposición.

-Considerando la relevancia de los independientes, y el hecho que el espectro político se movió más hacia la izquierda extrema, la redacción de la nueva Constitución será probablemente turbulenta con un riesgo alto de que contenga propuestas radicales. Ello, considerando que Chile Vamos no alcanzó el tercio que podría asegurar una minoría para el veto.

Hacia delante, en principio identificamos las siguientes implicancias:

-Mayor volatilidad en los mercados financieros locales por la acentuación de la incertidumbre.

-Incremento en el premio por riesgo (impacto sobre los precios de los activos locales – tasas de interés, tipo de cambio y mercado accionario).

-En el corto plazo los sectores exportadores y sustituidores de importaciones se verán favorecidos por un tipo de cambio más alto.

-Los sectores ligados al consumo interno también recibirán un estímulo, por los múltiples paquetes de transferencia que se verá forzado a implementar el gobierno (impulso sobre las ventas de electrodomésticos, productos tecnológicos y vehículos).

-El sector de la construcción se verá doblemente golpeado.

o    Caída en la demanda, por incertidumbre

o    Mayores restricciones regulatorias

-Mayor incertidumbre limitará la recuperación de la inversión.

-Alza del riesgo en los sectores más vulnerables a la regulación (previsión; salud; servicios públicos; sector financiero).

-El sector forestal probablemente tendrá problemas por una posible intensificación de la violencia.

-Más temprano que tarde se implementará un royalty elevado a la minería.

-Industrias específicas podrían enfrentar una creciente presión medioambiental

El acuerdo de “mínimos comunes” peligra.

Luego de los negativos resultados obtenidos por la coalición de gobierno en las elecciones del 15 y 16 de mayo, la oposición duda respecto a la conveniencia de retomar las negociaciones respecto a los denominados “mínimos comunes” (un conjunto de medidas de apoyo a los ingresos familiares y a las PYMEs). Lo que resulta claro, es el hecho que el monto que se terminará aprobando en el Congreso superará ampliamente los US$7.900 millones ofrecidos originalmente por el gobierno.

Continúa el populismo desatado.

La Cámara de Diputados aprobó y despachó al Senado una reducción en la tasa del impuesto al valor agregado (IVA) en dos tramos. El primero de ellos implicaría una reducción a un 10% y afectaría, entre otros, a alimentos, productos sanitarios, hotelería, restaurantes y locales afines, asistencia sanitaria y dental, y estética y belleza integral. Por su parte, la segunda rebaja llevaría a la tasa del IVA a un 4,0% y se aplicaría a las entregas y adquisiciones de productos básicos como pan, harina, huevos y leche. Si el proyecto llegase a ser ley, lo anterior se aplicaría durante el período que va entre la publicación de esta reforma constitucional y hasta el 31 de diciembre de 2022. A partir de ello, estimamos que el efecto sobre el IPC sería de -3,1%. En todo caso, hay que considerar que la discusión va a continuar en el Senado y el proyecto podría sufrir modificaciones.

En contraste, la Cámara de Diputados rechazó el proyecto de ley que contempla un impuesto del 2,5% del patrimonio neto de US$ 22 millones, un aumento transitorio al 30% del impuesto a la renta para empresas con ventas superiores a US$ 41 millones y la eliminación de los beneficios fiscales a favor del mercado de capitales. El proyecto de ley será ahora discutido en el Senado, el cual podría restituir los artículos rechazados. Paralelamente, el Senado declaró admisible el proyecto de royalty minero.